EL  ROSARIO DE FAROLES DE CRISTAL: LA JOYA DE LA COFRADÍA.
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Fue a principios de 1918 cuando  un joven sacerdote, D. José Monroy Zunzunegui, llegaba a nuestra ciudad para hacerse cargo como capellán del entonces  Santuario de Sta. María de la Vega, cuando se planteó la posibilidad de construcción del rosario de faroles. Ya en su primera reunión con los responsables de la Cofradía de Ntra. Sra. se apuntó el hecho de que las ciudades de Zaragoza y Vitoria contaban desde  hacía varios años con sendos rosarios constituidos por luminarias de cristal que procesionaban por las calles en las fiestas de sus respectivas patronas, y como tal acontecimiento constituía un bellísimo homenaje popular de fervor y cariño hacia la Virgen. Inmediatamente surgió la pregunta ¿Por qué  nuestra querida patrona no podía tener un rosario de iguales características? La respuesta, llevada por el cariño inmenso de los cofrades, fue inmediata y positiva: ¡Construyamos ese Rosario de cristal!. Rosario de faroles saliendo de la Basilica
Sin embargo el empeño era desmesurado. El elevadísimo costo de una obra de arte de esas características, a base de cristales tintados, latón y bronce, elaborados de forma artesanal por manos expertas, superaban con creces las provisiones económicas de la cofradía y podría dejar empeñado durante mucho tiempo sus  propósitos y  actuaciones futuras: El entusiasmo del los cofrades no les hizo caer en la cuenta de que tanto Vitoria y en mucha mayor medida Zaragoza,  con su casi medio millón de habitantes, poseían un enorme capital humano y económico y una cantidad muy superior de cofrades a los que acudir a la hora de plantearse una empresa de esas características.
No arredo este hecho el empuje y espíritu de superación  que la Cofradía había adquirido comandada ya por aquel joven capellán, que dejaría los próximos 45 años de su vida  al servicio un santuario que convertiría años después en Basílica, y   se decidió seguir adelante. Confiando en el mucho amor y devoción que el pueblo de Haro profesaba a su querida patrona se acordó realizar una gran colecta popular que pudiera costear los cuantiosos gastos que la empresa requería. Y así la Cofradía abrió una primera lista popular de donativos "....para la adquisición de un rosario de faroles" en la que se fueron depositando las diversas aportaciones recaudadas de la generosidad del pueblo de Haro. En esta lista, que aún se conserva, se fue anotando minuciosamente los nombres de instituciones y  familias y el importe de su donativo  y en ella podemos observar  y recordar la practica totalidad de los comercios, industrias e instituciones de la ciudad e igualmente de las familias jarreras de mayor solera que hasta un numero de 971 hicieron su donativo. A destacar además la importantísima aportación de muchos jarreros ausentes en otros puntos de la península, algunos tan celebres como la cantante Lucrecia Arana. En definitiva, esta primera lista se cerro con una cifra  de 7.498,95 Pts. , que permitió plantearse, ya en el mes de Marzo, la contratación de la obra mientras se continuaba con una segunda lista que permitiría recaudar con creces el dinero necesario para el ansiado Rosario de Cristal.
Siendo del agrado de los Cofrades que los conocían, tanto el Rosario Vitoriano como el de la capital Aragonesa, que eran además los  dos únicos de tales características que existían en España, y averiguando que ambos habían sido  fabricados en la Casa del Maestro Quintana, de Zaragoza, la elección estaba clara: En Marzo de ese mismo año se llego un acuerdo con Casa Quintana para la construcción de un Rosario artístico de faroles de Cristal de similares características a los otros dos existentes,  aunque más reducido en cuanto a piezas, ya que a diferencia de los anteriores éste constaría de un solo misterio. Acordándose así mismo que dicho encargo deberá estar terminado para la última semana de agosto de aquel mismo año. Procesion en la Plaza de la Paz cantando el Himno
 Y así, a mediados de agosto, cumpliendo los plazos establecidos, dos vagones especialmente fletados al efecto trasladarían desde Zaragoza,  por vía férrea, el valioso encargo que en fechas posteriores sería montado por trabajadores de Casa Quintana con la colaboración de varios artesanos de nuestra ciudad.
Y de esta manera, el día 8 de septiembre de 1918, festividad de la natividad de nuestra Sra. y fecha en que Haro celebra a su querida Patrona la Virgen de la Vega, a las 8 de la tarde, salía por las puertas de su Santuario el tan ansiado "Rosario de faroles de cristal" entre el continuo replicar de las campanas y la curiosidad primero y admiración después de todos los jarreros que se agolpaban a sus puertas para ver el espectáculo. Fue ésta la primera de una serie ininterrumpida de apariciones del rosario de cristal a través de estos casi 84  años que separan aquella fecha de la actual.
Desde las aceras y los balcones engalanados al efecto los devotos pudieron admirar un total de 125 artísticos faroles y nueve carrozas de cristal hermosamente engalanadas para la ocasión. 
La de la  Cruz montadas sobre un carro con ruedas y escoltada por varios cofrades habría la comitiva, luego los cinco misterios dolorosos con su carroza anunciándolos, el gran farol del padre nuestro, seguido por diez faroles sencillos del ave María  y cerrando cada misterio un farol del gloria. Al final la letanía completa (62 faroles) en un abigarrado y multitudinario desfile que sobrecoge por su belleza. Los tres artísticos faroles del agnus dei, la carroza del ángelus y la de la salve completaban la comitiva que coronaba la majestuosa carroza trono de la virgen, con su doselete, autentico norte de las miradas, ruegos y aplausos del todos los presentes. 
Desde aquel lejano 1918 muy poco a cambiado esta tradición, el día, la hora, el recorrido por las principales calles de la ciudad permanece casi idénticos al que pudieron ver nuestros abuelos. Para ello la cofradía de Nra. Sra. la Virgen de la Vega, ha venido haciendo un notable esfuerzo, con la inestimable ayuda económica de cofrades y devotos, para que esto sea así y conservar esta notable obra artística, en las mejores condiciones: La limpieza y conservación antes y después de la procesión, el arreglo y reposición del material dañado, la modernización de los elementos y mecanismos no artísticos etc, etc. DProcesión de regreso a la Basilicae entre las actuaciones más notables cabe destacar, la reparación y reconstrucción de la mayor parte  de las carrozas que se encontraban muy deterioradas, realizados entre 1964 y 1967 por los artesanos de la misma Casa Quintana que los construyo y empleando los mismos materiales y  medios artesanales de entonces. Posteriormente se fueron sustituyendo las luminarias antiguas por dispositivos eléctricos, que evitaban la cera, las llamas y el humo, que habían sido hasta entonces el principal foco de deterioro de los faroles. Por último en 1993 coincidiendo con el 75 aniversario del rosario de cristal se acometió una completa y costosa  intervención de todo el rosario restaurando molduras, sustituyendo cristales rotos, repintando y puliendo lo deteriorado y dejando en suma, todo el conjunto artístico, como recién salido de fábrica. El esfuerzo material y económico de la cofradía y devotos de la Virgen dio como fruto la gozosa noticia de que este "Suntuoso Rosario de Faroles de Cristal" fuera declarado en 1999 por la Dirección General de Comercio y Turismo de la Rioja como "Fiesta de Interés turístico de La Rioja". 
Tambien en el año 2002 se inauguro año un Museo dedicado a nuestra patrona donde entre otras obras de arte se podrá admirar en una de sus salas esta autentica joya que nuestros abuelos regalaron a nuestra Madre de la Vega y que a través de los años la Cofradía ha ido guardando celosamente como  recuerdo y homenaje a  la devoción de nuestros ancestros.

(Articulo publicado en el boletin de la cofradía del año 2002, Por Miguel Angel Ibarra Moreno)